Turismo en Belfast

Abril 2018

Aprovechando que tenía unos días libres y que los vuelos eran relativamente baratos, me embarqué en este pequeño viaje de apenas tres días en Belfast. Treinta minutos de vuelo –que pasé durmiendo- duró el trayecto desde Edimburgo. Llevaba mucho tiempo pensando en ir a la ciudad. De hecho, era uno de esos ticks que tenía que hacer sí o sí. Pese a tener Dublín o Londres en mente, me decanté por Belfast: la política me atraía.

PEQUEÑO INCISO: Si quieres conocer acerca del conflicto de Irlanda del Norte llamado «The Troubles», haz click aquí. Escribí un artículo al respecto.

¿Qué es Irlanda del Norte?

Irlanda del Norte es una de las cuatro naciones (junto a Escocia, Gales e Inglaterra) que componen el Reino Unido. En su capital, Belfast,  habitan 330.000 personas, y teniendo en cuenta el área metropolitana se llega a la cifra de 600.000, lo que representa prácticamente un tercio de Irlanda del Norte, poblada por 1.8 millones de habitantes aproximadamente.

También conocida como Úlster, se encuentra geográficamente en la isla de Irlanda, separada por el mar de la isla de Gran Bretaña. Irlanda del Norte y Úlster se usan comúnmente como sinónimos, aunque no son exactamente lo mismo. El Úlster es una región histórica con nueve condados, de los cuales seis pertenecen a Irlanda del Norte y tres a la República de Irlanda.

*En el diario se utiliza Úlster e Irlanda del Norte como sinónimos. 

Mapa del Reino Unido, compuesto por sus cuatro naciones. Fuente: saberespractico.com.

Tras no poder hacer couchsurfing (hospedarse en casa de gente de manera gratuita a cambio de intercambio cultural), fui a un hostal llamado International Youth Hostel. Para ser honesto, tengo que decir que no me gustó especialmente, ya que era demasiado grande, y tenía incluso un aspecto de hotel. Muchas veces, en los hostales buscas un ambiente más familiar para charlar y conocer gente, pero las magnitudes de este lo dificultaban.

En primer lugar, cabe que decir que Belfast no se trata de una ciudad especialmente turística. Tiene un tamaño reducido (unos 300.000 habitantes) y un centro agradable, con un ritmo social elevado y con la sensación de estar en una ciudad grande. Sin embargo, una vez te alejas del centro de la ciudad la tranquilidad vuelven a aparecer. Caminarla resulta muy asequible y conocer su geografía urbana es sumamente fácil.

En el centro encuentras las típicas atracciones turísticas. El City Hall (el ayuntamiento), con un museo gratuito bastante recomendable. Durante los fines de semana se abre el St George’s Marketun enorme mercado y variado al que lamentablemente no pude asistir, ya que se encontraba cerrado entre semana.

No se trata de una ciudad especialmente turística. Tiene un tamaño reducido y un centro agradable. Caminarla resulta muy asequible y conocer su geografía urbana es sumamente fácil. 

De Belfast me llamó la atención ese color marrón de los edificios que percibes nada más salir del aeropuerto, y que luego se reproduce en la gran mayoría de bloques de pisos. El centro, sin embargo, presenta una atmósfera más variada, con edificios victorianos y la clásica arquitectura europea.

Como curiosidad, me gustó especialmente la Linen Hall Libraryuna biblioteca situada al lado del ayuntamiento con mucho encanto y un olor a libro viejo que personalmente amo, aunque me produzca alergia. Dentro de la biblioteca había una exposición temporal de un libro llamada Troubled Images sobre pósteres relacionados con el conflicto, en los que encontrabas desde cárteles de la Reina de Inglaterra hasta uno de una Irlanda unida.

Librería

Si seguías caminando encontrabas callejuelas y las típicas avenidas comerciales repletas de comercios, a la vez que monumentos históricos como el Onion Rings, la catedral protestante St Anne’s Cathedralel museo del Titanic (si te alejas un poco al río Lagan) y el pequeño Smithfield Marketun centro comercial bastante extraño, en el que había apenas seis tiendas: una tienda de alfombras, un anticuario, un supermercado de comida filipina, una tienda de ropa militar, una tienda de ropa de boxeo y una cafetería, en la que me tomé un latte (café con mucha leche) para coger calor y seguir con la ruta.

La escultura Spirit of Belfast, conocida como Onion Rings (aros de cebolla) por los Belfianos o Belfastians.

Por la zona sur de la ciudad están los verdosos jardines botánicos y la zona universitaria, donde se encuentra la Queen’s University. Una de esas zonas es conocida como Holylandlugar de residencia de los estudiantes nacionalistas, que destaca por tener nombres de calles como Damasco o Palestina, entre otros. Por último, es también sumamente recomendable visitar el Ulster Museum, el más grande Irlanda del Norte, también gratuito y perfecto para pasarse unas horas por sus pasillos.

Además de todo esto, durante el viaje me tomé sorprendentemente una sola pinta, concretamente una Harp, la cerveza lager de la marca Guinness, en un PUB clásico irlandés con un toque tenebroso, en el que los locales me miraron cual extraterrestre. Disfruté mucho de la cerveza mientras veía en la televisión las carreras de caballos. Por último, si uno quiere hacer turismo cervecero, es también recomendable ir a un PUB llamado The Crowndel cual dicen que es el más bonito del mundo.