El choque de civilizaciones (1996) de Samuel Huntington: ¿un mundo guiado por la cultura?

Julio 2020

Conocí esta tesis en la facultad de Políticas de la Universitat Autònoma de Barcelona, donde estudiaba. Me sorprendió por la polémica que suscitaba, por el debate y la crítica que generaba, por su énfasis en el choque en vez de en el diálogo. La palabra choque es peligrosa de por sí; es negativa y conflictiva, es el mundo no deseado. Pero una cosa es nuestra simpatía por el cambio, por el diálogo y por la fraternidad entre pueblos y religiones, y otra es la compleja realidad internacional, conflictiva, cruda, realista y guerrera en ocasiones.

Es por ello que en esta pequeña reseña hago más una descripción de este complejo libro que no una crítica: me dedico a relatar los hechos con algunas apreciaciones. Me atrevería a decir que la gran mayoría de personas –en las cuales me incluía que critican la idea del choque no la han leído, o lo han hecho de una manera superficial. Mi objetivo es entender un poco mejor el mundo, y el choque de civilizaciones es otra interpretación más. Frente a las críticas, me gustaría remarcar que no se debe de tomar a esta tesis como el único factor explicativo de las dinámicas internacionales; es un marco de análisis y no una teoría determinista, al igual que el fin de la historia.

Huntington habla claro: Occidente está en decadencia desde hace 100 años y hay otras civilizaciones que le plantan cara. Es por ello que Occidente debe seguir creyendo en su Civilización y aceptar que ya no domina el mundo. Solo podrá entender el mundo y sobrevivir a través de la aceptación de que un mundo multicivilizacional es conflictivo y produce choques.

Es un libro largo, complejo, con muchos datos, gráficos, teorías, citas…

El choque de civilizaciones y la reconfiguración del orden mundial (1996) –que inicialmente apareció como artículo en la prestigiosa Foreign Affairs en el 1993– del académico estadounidense Samuel P. Huntington es, posiblemente, el libro de política internacional más influyente de los últimos tiempos.

El choque es un modelo excelentemente detallado y documentado para entender la política internacional actual, es decir, el mundo de la postguerra fría (desde la caída del muro en adelante). Su argumento principal es que la cultura de las civilizaciones –principalmente marcada por la religión y la lengua– es, como diría Marx, el motor –actual– de la historia. Así pues, este paradigma se aleja del realismo, del liberalismo y del marxismo y se centra en el factor civilizatorio.

Para Huntington, es imprescindible disponer de teorías que nos faciliten la comprensión del mundo, y en su caso de estudio, las civilizaciones son las máximas expresiones de organización humana; explica el autor que “el mundo solo puede ordenarse a través de las civilizaciones, no hay intereses en seguridad a escala planetaria” y que “las civilizaciones son las últimas tribus humanas y el choque de civilizaciones es un conflicto tribal a escala planetaria”.

El mundo actual que describe Huntington me recordó al de las esferas de influencia, parecido al de los imperialismos previos a la Primera Guerra Mundial. En la actualidad la guerra abierta entre las grandes civilizaciones parece estar lejos, aunque no se la descarta; en cambio, el choque está muy presente.

En la primera parte del libro, Huntington hace un estudio de las diferentes civilizaciones a lo largo de la historia, y explica que la sangre, la lengua, la religión y la forma de vida ya servían de diferenciadores en un pasado lejano. De acuerdo a su análisis, en la actualidad existen ocho civilizaciones principales: la Sínica, la Japonesa, la Hindú, la Islámica, la Ortodoxa, la Occidental, la Latinoamericana y la Subsahariana.

¿Cómo se llevan las civilizaciones?
Cuanto más gruesa es la línea, más conflictiva es la relación

Según Huntington, cada civilización tiene un “estado central”, una nación líder. Así como China, Japón, la India, Rusia, Estados Unidos y Sudáfrica son los estados centrales de sus respectivas civilizaciones, en la Islámica no existe un “estado central”, lo que le convierte en un caso paradójico, en el que hay  “una conciencia común (Ummah) pero sin cohesión”; no hay una potencia líder islámica y, además, hay conflictos entre Chiitas y Sunitas. Leyendo el libro me sorprendió la clarividencia con la que el autor pronosticó el papel de Turquía como potencia de futuro. Huntington dice lo siguiente: “Exigiría un líder del calibre de Atatürk, que combinara legitimidad religiosa y política, para hacer que Turquía deje de ser un país desgarrado y se convierta en un estado central”. Y la situación actual es parecida.

En la civilización latinoamericana tampoco existe un “estado central”, debido, entre otras cosas, a que Brasil, el país más poderoso, habla portugués en vez de español. Y en la civilización subsahariana el “estado central” es Sudáfrica, pero con la emergencia de Nigeria, Etiopía y Kenia.

También existen los llamados “estados escindidos”, que contienen varias civilizaciones en sus fronteras, con el claro ejemplo de la extinta Yugoslavia, dividida entre católicos, ortodoxos y musulmanes. Los “estados escindidos” muestran choques civilizatorios, como en Ucrania, donde se enfrentan Occidente y la Ortodoxia, o Etiopía, entre la civilización Islámica y la Subsahariana.

Siguiendo con la clasificación, el mundo actual presenta además “países aislados” como Japón, Israel o Haití, y “países desgarrados”, aquellos que han tratado de hacer un cambio civilizatorio; Rusia y Turquía, en su tira y afloja con Europa; Australia, por su interés económico en Asia; y México, por su relación con Estados Unidos.

La decadencia de Occidente

Occidente, la civilización que ha dominado la historia de los últimos 500 años –mediante la colonización, la pax británica, la pax americana y finalmente el mundo de la postguerra fría– se encuentra en decadencia. Su poder empezó a decrecer a partir de principios del siglo XX, pero es ahora, a inicios del XXI, cuando estos efectos son más palpables. El crepúsculo de Occidente es un proceso lento e irregular.

Occidente trató de ser una civilización universal y responsabilizó al hombre blanco de tal acometido, pero olvidó que vivía en un mundo multicivilizacional. El problema recae justamente allí: Occidente se trata de una civilización única, que no universal. Los no occidentales ven como occidental lo que Occidente ve como universal; lo que los occidentales ven como integración, los otros lo ven como imperialismo.

El mundo es cada vez más universal y la idea de la civilización cada vez está más presente, con la religión y la lengua como sus dos aspectos esenciales. En la actualidad, el cristianismo es mayoritario en el mundo, pero su competidor, el islam, crece más deprisa y pronto le superará. Estas dos religiones tienen vocación de expansión y proselitismo. ¿Qué pasará entre ellas?

Respecto a la lengua, el inglés es ante todo una herramienta para comunicarse. El inglés se indigeniza; por hablarlo uno no se vuelve occidental. El inglés se usa más internacionalmente, pero nacionalmente la lengua autóctona se vuelve más poderosa. Pese a que el tiempo y el espacio se compriman, y las mercancías y las personas se muevan con más facilidad, la globalización provoca una reafirmación cultural.

Huntington remarca que el legado de Occidente es la Carta Magna y no el Big Mac; Occidente es el Legado clásico, el Catolicismo y el Protestantismo, las Lenguas europeas, la Separación de la autoridad espiritual y estatal, el Imperio de la ley, el Pluralismo social y el Individualismo.

Históricamente, Occidentalización y Modernización iban de la mano, pero ese consenso ha decaído: la modernidad no se alcanza únicamente con Occidente. “Queremos ser modernos, pero no como vosotros”, resumiría la idea. Un claro ejemplo son los rascacielos de Dubai.

Avanzando más en el análisis, el autor explica los cambios que hubo tras la Segunda Guerra Mundial. En primer lugar, el mundo sufrió un proceso de indigenización, promovida por las olas democráticas del pasado siglo: “la democracia está en conflicto con la occidentalización –explica el autor–, y la democracia es, por su propia naturaleza, un proceso de efectos provincianos, no cosmopolitas. Los políticos ganan elecciones diciendo justamente que son nacionalistas y religiosos”. El debate de la diversidad y las identidades sería la continuación de esta tendencia.

A su vez, dio inicio la “Revancha de Dios”. Mientras que en la primera mitad del siglo XX la religión estaba en proceso de extinción, a partir de la Segunda Guerra Mundial comenzó a satisfacer necesidades debido al masivo proceso de urbanización. Una gran parte del mundo no occidental se modernizó en cincuenta años, mientras que Occidente tardó dos cientos. Esta revancha es una reacción contra el laicismo, el relativismo moral y lo excesos, que promueve más orden, disciplina y trabajo.

Llegados a este punto, en el que Occidente se encuentra en su crepúsculo con un orden internacional cambiante, ¿cuáles son los poderes civilizatorios que provocan el choque?

En primer lugar, el Resurgimiento del Islam, debido a su gran crecimiento demográfico. En el mundo islámico, esta revolución –que guarda similitudes con la Reforma protestante–, ha sido encabezada por las jóvenes clases medias. El proceso de modernización islámico se ha realizado a través de la religión, que ofrece un paraguas a los desarraigados.

En segundo lugar, el crecimiento económico en el este de Asia, con China en cabeza. Asia Oriental se ha convertido en el centro económico del mundo. Mientras que Confuncio antes era visto como uno de los culpables del atraso chino, ahora es el guía espiritual del progreso, un progreso basado en la ética del trabajo, el autoritarismo, la armonía, la familia y la disciplina.

Según Huntington, el choque ocurre principalmente entre Occidente y estas dos civilizaciones, una interacción basada “en el Resurgimiento de un poder y una cultura no occidentales y el choque de pueblos de civilizaciones no occidentales con Occidente y entre sí”. La Occidental, en la que Estado y Religión están separados; la Islámica, en la que la Religión es el Estado; y la China, en la que el Estado es la Religión.

¿Qué teme Occidente?

Explica el autor que “el problema de Occidente con el resto del mundo es la discordancia entre sus esfuerzos –particularmente de Estados Unidos– por promover la cultura occidental universal y su capacidad en decadencia para conseguirlo”. Y mientras tanto, las otras civilizaciones se reafirman culturalmente.

Tras desarrollar sus ideas de la decadencia de Occidente y el resurgimiento de nuevos poderes civilizatorios, ¿qué ocurre en el mundo?

La identidad se convierte en uno de los principales focos del choque –entre el Nosotros y el Ellos–, normalmente vinculada a aspectos religiosos-civilizatorios, con ejemplos como los musulmanes de Bosnia y Chechenia en sus respectivas guerras, que fueron apoyados ampliamente por el mundo musulmán. “La identidad supone el auge de la conciencia de civilización”, explica el autor.

Los países están en búsqueda de la solidaridad civilizatoria; la gente se apoya por civilización. ¿No vivimos acaso algo parecido con los atentados de París de 2015? ¿Por qué notamos tan próximos esos ataques que sufrieron los franceses y en cambio los que ocurren en Afganistán nos dan igual? Se habló mucho del criterio periodístico de la proximidad, pero no igual del factor civilizatorio.

Muchas cuestiones en disputa florecen en el mundo de la postguerra fría, como la proliferación armamentística, los derechos humanos y la democracia y la inmigración, de la cual Huntington dice “si la demografía es el destino, los movimientos de población son el motor de la historia”.

Así pues, el mundo occidental se relaciona principalmente con las civilizaciones “rivales”, la Islámica y la Sínica, y las civilizaciones “oscilantes”, Japón, la India y Rusia, que van variando su «apoyo» a Occidente o a otras civilizaciones. Tanto la civilización Latinoamericana como la Subsahariana quedan muy excluidas del análisis, por su menor importancia en la política internacional actual.

Según Huntington, los conflictos en la política global de civilizaciones se basarán en “líneas de fractura”, que enfrentarán a diferentes civilizaciones –sean de estados vecinos o en los propios estados–. El académico se muestra especialmente escéptico y pesimista respecto a la relación de Occidente con el Islam, arguyendo que el Islam “es la única civilización que ha puesto en duda la supervivencia de Occidente”. Pero ¿es posible enmarcar al Islam como una única civilización teniendo en cuenta las grandes divisiones existentes?

Hace 100 años los musulmanes quedaron bajo dominio occidental, pero ya no. Su resurgimiento religioso, el cambio demográfico y el terrorismo (“el arma de los débiles”) complicarán la relación entre las civilizaciones. Me llamó la atención una cosa que comenta el autor, el hecho de que las sociedades islámicas, al tratarse de sociedades más jóvenes que la gerontocrática Europa, se encuentran en un momento más vigoroso y expansionista.

Por otra parte, la actual Guerra Fría entre China y Estados Unidos confirma muchas de las tesis de Huntington. La guerra es comercial, económica, tecnológica; aún no ha llegado a la guerra abierta; pero el factor civilizatorio está muy presente. China se sigue reafirmando más como confunciana…

En 2020 hay muchas discrepancias sobre sus pronósticos, como por ejemplo la conexión confunciano-islámica, que parece lejos de que ocurra si atendemos a casos como los uigures. ¿Puede la Ruta de la Seda ayudar a potenciar esta compleja relación? Tampoco se le da mucha atención a la cuestión de las rutas de la droga en Latinoamericana y la creciente inmigración a Estados Unidos, o al crecimiento demográfico africano, o a la conflictiva relación actual entre Rusia y Europa occidental…

¿La renovación de Occidente?

El último capítulo de Huntington se basa en una batería de propuestas para afrontar el futuro, incluso explica el desarrollo de una Tercera Guerra Mundial.

Según el, Occidente se está afianzando como civilización; es poco conflictiva entre sus fronteras. Es una civilización madura que no debe creer en la inmortalidad, sino en su supervivencia. Más allá de su decadencia de poder en relación a las otras civilizaciones sufre una decadencia moral, un suicidio cultural y el riesgo de una mayor desunión política. Algunos ejemplos son el aumento de crímenes y consumo de drogas, la desaparición de la estructura familiar, el descenso de la confianza en la gente, la “estudiofobia” y el bajo rendimiento escolar, la falta de trabajo…

El autor se muestra en contra del multiculturalismo de Estados Unidos y Occidente en general, debido a que en un mundo de civilizaciones en que la cultura es lo más importante, conservar la cultura occidental desde Estados Unidos es imprescindible para su propia supervivencia. La propuesta es que los estados occidentales deben conservar su occidentalismo ya que los estados no occidentales también enfatizan sus culturas. Occidente se hace mayor, más conservador, seguramente reafirmará su cristianismo, rechazará a la inmigración y la diversidad se hará más difícil en este mundo cambiante. Veremos cómo sigue afectando el populismo y el nacionalismo al mundo occidental.

Por ello, Huntington, en su propuesta conservadora, hace una llamada al mayor entendimiento de las culturas, a su estudio; a buscar atributos comunes entre las civilizaciones, ampliar valores, instituciones y prácticas. En un orden internacional basado en las civilizaciones, la civilización es la protección más segura contra la guerra mundial.

La cooperación al desarrollo

Marzo 2017

La cooperación al desarrollo no ha cumplido con sus metas y se encuentra en la actualidad con múltiples retos, referentes a su calidad, su eficacia y la creciente reducción de fondos.

Definir a la cooperación al desarrollo es una tarea sumamente compleja. Se trata de un concepto  que cambia según las corrientes de pensamiento que la analicen, sumado a los determinantes sucesos históricos que la han influido.

De acuerdo a la Carta de Naciones Unidas, uno de sus propósitos es “Desarrollar la cooperación internacional para subsanar los problemas económicos, sociales y culturales”, pero en líneas generales la entendemos como “el conjunto de actividades desplegadas por países desarrollados que implicando alguna transferencia de recursos concesionales a los países subdesarrollados, tiene como finalidad principal la de ayudar a superar la difícil situación en estos últimos países”.  

Si hablamos de la CAD, no podemos obviar la Ayuda Oficial al Desarrollo, una de sus formas institucionalizas, de carácter más restringido y de un ámbito estatal. Esta se manifiesta en ayuda bilateral no reembolsable, ayuda reembolsable y ayuda multilateral. La AOD tenía el objetivo del famoso 0,7% el cual únicamente han cumplido los países nórdicos.

El realismo, corriente principal en relaciones internacionales, interpreta a la CAD como una estrategia de política exterior. Esto es, en gran medida, un “soborno”  por el cual los países del Norte obtienen beneficios de los países del Sur para su interés nacional.

El desarrollo, por tanto, ha sido concebido una herramienta estatal y vinculada al crecimiento económico. Sin embargo, las concepciones de desarrollo han ido cambiando con el tiempo, lo que ha repercutido en la CAD.

Desde los años ochenta, lo países en vías en desarrollo comenzaron a tener graves problemas debido a la deuda contraída con los países desarrollados. El neoliberalismo, nueva corriente dominante en políticas económicas, consideraba al CAD como un factor contraproducente al desarrollo, lo que supuso una notable reducción de costes.

El sistema internacional de Cooperación y Ayuda al Desarrollo entró en una nueva etapa, en el que la globalización neoliberal provocó una liberalización económica, quitándole espacio a la AOD.  Además de los cambios en políticas económicas, en los noventa se introdujeron nuevas temáticas como medio ambiente y participación política en la agenda del desarrollo.

Después de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, surgidos tras la ineficacia de la AOD y por la pobreza mundial, el PNUD incorporó el desarrollo humano en sus interpretaciones, así como la doctrina de los derechos humanos, además de la celebración de cumbres internacionales como la Declaración de París (2005), la Cumbre del G-20 (Seúl, 2010) y el Cuarto Foro de Alto Nivel sobre la Eficacia de la Ayuda (Busan, 2011), entre otras, para intentar cumplir y monitorear dichos objetivos.  

Sin embargo, la realidad dista mucho de los retos propuestos, y existe un fuerte debate en cuanto a la calidad, la eficacia y la reducción de fondos.  Los datos sobre la eficacia y el impacto de la ayuda demuestran que la ayuda no sirve, no se gestiona y no es suficiente.

La CAD ha sido obstaculizada por aspectos como la malversación de fondos, la imprevisibilidad y la debilidad del monitoreo, entre otros. Otros aspectos, como una mejor gobernanza y la inclusión de actores privados y locales en los procesos de cooperación al desarrollo puede ayudar dicho proceso.

La eficacia de la CAD será determinante de acuerdo a los objetivos fijados en Busan.

En la cumbre se fijaron algunos objetivos principales, mediante marcos de monitoreos para recopilar más datos,  con el objetivo establecer unos indicadores en temáticas variadas, en torno a aspectos como la participación, la igualdad de género, el papel de la sociedad civil y etcétera. Otros elementos imprescindibles para la eficacia serán la transparencia y la rendición de cuentas.

Dentro del debate en torno a la eficacia y la gestión de fondos, otros aspectos relevantes son los problemas de volatilidad, los problemas de consistencia y los pocos incentivos existentes.

Es notorio subrayar las arduas discusiones entre Sachs y Easterly, mostrando visiones totalmente contrapuestas del desarrollo. Según Easterly, bajo las premisas de extensos informes y grandes planes  lo único que han hecho es “reforzar la burocracia” de los países en vías de desarrollo.  Sachs, por otro lado, director del proyecto de Objetivos del Milenio, considera que el papel de las instituciones internacionales tiene que ser “desarrollar herramientas que ayudan a mejorar el mundo” y que mediante soluciones técnicas y ayuda al desarrollo se logrará erradicar a la pobreza. 

En definitiva, la cooperación al desarrollo presenta un futuro incierto.

Las nuevas modalidades de la CAD, como la cooperación Sur-Sur y la cooperación triangular, ponen en evidencia  los fuertes cambios en la economía-mundo y el ascenso de nuevas potencias económicas, que determinan en gran medida otras formas de cooperación; se convierten en los llamados donantes emergentes. En otras palabras, “la Cooperación Sur- Sur (CSS) pone sobre la mesa una nueva lógica de ayuda diferente a la idea asistencialista de la Cooperación Norte-Sur (CNS)”.

Otros actores, de ámbito privado y local, proliferan y articulan con firmeza un nuevo desarrollo. Es evidente que la CAD requiere elementos más allá de la asistencia técnica y financiera, y que deberíamos – o necesitamos- entenderla, como “acciones de carácter internacional orientadas al intercambio de experiencias y recursos entre países del Norte y del Sur o entre países del Sur, que tiene como intención, conseguir metas comunes asentados en criterios de solidaridad, eficacia, interés mutuo y sostenibilidad”.

Si deseas conocer la bibliografía envíame un mensaje.

El voto del cinturón rojo y los xarnegos

Octubre 2016

Este trabajo surge de un debate producido en una  clase de universidad, en la que se habló acerca de la palabra xarnegoAún tratarse de una palabra en desuso en la actualidad, recientemente Gabriel Rufián, candidato de ERC a las elecciones generales del 20 de diciembre de 2015, pronunció un discurso en el Congreso en el que apelaba a su origen nacional (Andalucía) y a su lengua vehicular (Castellano) y se autodenominaba xarnego. 

A raíz de esto, mi interés al respecto se acrecentó. Pero, ¿quién es charnego hoy en día? ¿quién se ha criado con la inmersión lingüística puede ser un xarnego? Bajo mi punto de vista, no. Pese a que el catalán no sea la lengua más hablada en Cataluña, prácticamente toda la sociedad catalana entiende el idioma.  

Uno de los puntos que históricamente han tenido más xarnegos ha el del Área Metropolitana de Barcelona, y concretamente, el llamado cinturón rojoese conjunto de ciudades obreras que rodean a la ciudad condal. Las características lingüísticas, culturales y económicas de los ciudadanos del cinturón tienen una clara incidencia en las elecciones. Cómo ha votado el cinturón rojo en los últimos años?

El cinturón rojo fue la denominación que se le dió, después de la Transición, a las zonas industriales que rodeaban a Barcelona. Históricamente, el conjunto de pueblos y ciudades del área metropolitana han tenido un claro predominio de la centro-izquierda política, es decir, han votado al PSOE o PSC.

Pero en los últimos años, este fenómeno ha ido cambiando.

Nuevas formaciones políticas como Ciudadanos y las confluencias cercanas a Podemos disputan el juego al partido socialista.

Mediante la teoría de clivajes analizaremos el voto.

«Los clivajes son necesarios para entender la evolución de la política desde los profundos cambios sucedidos a partir del siglo XVI, como la Revolución industrial, la creación de los Estados nación y la Reforma protestante» dicen Anduiza, Bosch: 2004). En este sentido, la estructura social acaba siendo la determinante en el desarrollo de los valores políticos de los ciudadanos, y estos acaban trasladándose en la creación de los partidos políticos contemporáneos.

Los clivajes, pues, surgen de conflictos generados por hechos históricos. En el trabajo me centraré en analizar el clivaje de clase social (el clásico que enfrenta a la burguesía y a los trabajadores) y el de origen nacional.

En primer lugar, tenemos el clivaje de clase social y voto, que se basa en que la estructura social está basada en una sociedad de clases: trabajadores (clase trabajadora) y burgueses (clase alta). Este clivaje tiene sus orígenes  en las comunidades obreras del siglo XIX y XX, en el que los trabajadores votaban a partidos trabajadores; el partido obrero era su partido (Anduiza, Bosch: 2004). Esto es lo que se llama voto de clase.

El voto se basa en la clase social. Con el paso de los años, el voto de clase se ha ido debilitando, debido a que el voto obrero es cada vez menos automático (hay más movilidad social), se han reducido las diferencias entre clases y ha aparecido la clase media, una nueva clase social.

En segundo lugar, el clivaje de origen nacional se basa en que tu sentimiento nacional determina tu voto. En las sociedades contemporáneas, existe una gran diversidad cultural en muchos países, lo que repercute en la existencia de partidos políticos que representan esa diversidad.

El alineamiento, entendido como un “lazo o compenetración que existe entre un grupo de electores (habitualmente un bando de un clivaje) y un partido, y que llevaría a este grupo a votar automáticamente por el partido con el que están alineadas” (Anduiza, Bosch: 2004), resulta muy útil para entender que ciertos grupos ciudadanos se decantan por una opción electoral según su origen nacional.

Para delimitar el trabajo he escogido 9 de los municipios más poblados que rodean Barcelona. Cinco de ellos forman parte de la parte del río Besós y cuatro del río Llobregat.

En este sentido, los 9 municipios escogidos suman un total de 223 concejales del total de los 728 del Área Metropolitana de Barcelona, representando un total del 30%. En cuanto a población, en estos municipios viven un total 961.380 personas del 3.239.337 del Área, un 29%. Es decir, el cinturón rojo propuesto en mi análisis constituye aproximadamente el 12% de la población catalana. A continuación, se muestran las ciudades escogidas para el estudio, con la población (2012) indicada entre paréntesis:

  1. Badalona (220.977)
  2. Cerdanyola del Vallès (57.892)
  3. Cornellà de Llobregat (87.458)
  4. Hospitalet de Llobregat (257.057)
  5. Montcada i Reixac (34.689)
  6. Prat de Llobregat (63.162)
  7. Sant Adrià de Besòs (34.482)
  8. Sant Boi de Llobregat (83.070)
  9. Santa Coloma de Gramenet (120.593)
  10.  En el siguiente mapa, están señalizadas con un punto rojo las poblaciones analizadas, así como un cinturón en forma de óvalo que representa al cinturón rojo.

Mapa 1: Ciudades analizadas

mapa

El análisis se basará en recoger las opciones políticas que han escogido los ciudadanos de estos 9 municipios en las últimas cuatro elecciones municipales y autonómicas sucedidas en Cataluña. Todos los datos, mostrados en el anexo, han sido extraídos de la web del ayuntamiento de Barcelona.

Las elecciones municipales escogidas han sido las de 2003, 2007, 2011 y 2015. Las elecciones autonómicas escogidas han sido las de 2006, 2010, 2012 y 2015. En este caso, se ha cogido el % de votos de cada partido. Todos los datos han sido introducidos en tablas, sumando en total de concejales (elecciones municipales) o en porcentaje de votos (elecciones autonómicas), por año y por partido político.

sin-titulo
sin-titulo

En los gráficos se pueden observar tendencias distintas, pero ambos coinciden en una cuestión: en las últimas elecciones el electorado se ha fragmentado por el auge de nuevas formaciones políticas.

En el gráfico 1, que trata sobre las elecciones municipales, se observa un claro predominio del PSC en las elecciones de 2003, 2007 y 2011, dominando históricamente pero con una drástica bajada en las últimas elecciones, que coincide con el ascenso de C’s, la CUP y ERC. Vemos, en este caso, que el PSC comienza a perder hegemonía en el cinturón rojo.

En el gráfico 2, el PSC no tiene un dominio tan fulgurante pero sí que se observa un notable descenso. Aunque el gráfico no lo contemple, cabe decir que si miramos la evolución de las elecciones autonómicas desde la transición, CiU ha sido el partido que más ha dominado en Cataluña, mientras que en la zona estudiada ha sido siempre un bastión socialista. De nuevo, en las últimas elecciones autonómicas el auge de otras formaciones políticas como C’s o JxSi coincide con el descenso del PSC.

Pero, ¿por qué la ciudadanía del cinturón rojo ha votado históricamente al PSC? y ¿por qué el cinturón rojo vota diferente en las diferentes elecciones? Esto se debe a los clivajes analizados en el marco teórico. El votante del cinturón rojo analiza las elecciones y vota según clase social o identidad nacional.

Por tanto, en las elecciones municipales el eje principal es el de clase social. El votante del cinturón, obrero y de izquierdas, vota al PSC porque representa una fuerza de izquierdas para ellos.

Por otra parte, en las elecciones autonómicas, el eje principal es el de origen nacional, y más aún en un contexto polarizado por la independencia de Cataluña. En este caso, el votante del cinturón, muchos de orígenes no catalanes, vota por opciones políticas no independentistas. De ahí que la fuerza más votada sea C’s.

En las elecciones autonómicas, vota según el origen nacional, mientras que en las municipales domina el voto de clase”. Mediante la teoría de los clivajes y analizando los resultados electorales durante las últimas elecciones.

Existe una diferencia notoria entre el votante del cinturón rojo en lo que respecta a las elecciones municipales y autonómicas. En las elecciones municipales el clivaje clase social, desembocado en el eje izquierda-derecha, es el predominante, mientras que en las elecciones autonómicas, es el clivaje de origen nacional, que desemboca en el eje Independentismo-Unionismo.

 El votante del cinturón rojo rechaza el independentismo y es de izquierdas. Sumándose a la emergencia de otras formaciones políticas, el panorama electoral de los alrededores obreros de Barcelona está en periodo de cambio. Además de esto, la sociología clásica del cinturón rojo está sufriendo importantes transformaciones. El xarnego ya no existe, y si existe, se llama Mohammed.

Los conflictos armados en Asia

Abril 2017

Introducción

En la actualidad, de acuerdo a los datos de la Base de Datos de Conflictos y Construcción de Paz de la Escola Cultura de Pau, en Asia hay un total de 11 conflictos armados activos, siendo esta la segunda región del ranking después de África, que tiene un total de 13.  La gran mayoría de conflictos armados se producen en estas dos regiones, mientras que habitualmente la agenda internacional pone el foco en los acontecidos en Oriente Medio, región en la cual hay 6 conflictos armados actuales.

¿A qué se debe esto? De acuerdo a J. Urgell “el interés de los medios de comunicación normalmente se ha centrado en su potencial económico y turístico, y en los desastres  de tipo natural (tsunami) o sanitario (grive aviar)”. Además, Benjamin Reilly lo sintetiza explicando que la agenda está centrada en la península de Corea y en el Mar de la China de la Meridional, lugares donde las grandes potencias (en este caso principalmente China y Estados Unidos) tienen intereses, mientras que el sudeste asiático y el Asia pacífico está, en cierta manera, olvidado, pese a los enormes problemas  y retos que acontecen en materia de conflictos intraestatales, procesos de democratización y modernización y cambios en la legalidad internacional, entre otros.

Los conflictos armados: características y perspectivas

2.1. Los conflictos internacionales

El derrumbamiento de la Unión Soviética y el consecuente fin de la Guerra Fría produjeron importantes cambios en el Sistema Internacional. Uno de ellos fue el relacionado con el estallido de nuevos conflictos armados y tensiones político-territoriales, cada vez más diversificados.  Una gran cantidad de conflictos estallaron. Mientras que en 1970 había activos 28 conflictos y en 1980 había 39, en 1990 hubo 46, y en el momento más dramático (1993), un total de 55.

En la actualidad, la cifra se encuentra en alrededor de los 35.  En la etapa de post guerra fría los conflictos armados cambiaron sustancialmente, caracterizados por diferentes contextos y actores participantes y  nuevas formas de violencia.  El clásico conflicto interestatal quedó atrás y se fue transformando hacia los de carácter intraestatal. Estos nuevos conflictos se han vuelto multicausales, se utilizan más las armas menores y la violencia unilateral se dirige hacia la población civil.  También es notorio el hecho de que ha habido un proceso de internacionalización de los conflictos intraestatales (el 74% están internacionalizados)

2.2. Los conflictos asiáticos

Asia no está exenta de cambios. Fijémonos, en primer lugar, en la evolución de la conflictividad armada en la región desde el fin de la Guerra Fría hasta la actualidad, de acuerdo a los informes anuales que publica Peter Wallensten con los datos del Uppsala Conflict Data Program. Podemos ver un estallido feroz del 89 al 91, y a partir de allí, cierta estabilidad pero con tendencia al descenso.

Tabla 1: Conflictos armados en Asia

1

Una vez establecida una radiografía general de los conflictos armados vamos a intentar caracterizarlos, centrándonos en nuestro caso de estudio (Asia). Una primera tipología la basaremos en las explicaciones expuestas por J. Urgell. Según el autor, los conflictos de la región se pueden diferenciar entre aquellos vinculados a cuestiones identitarias y a los relacionados con el poder.  

En primer lugar, los relacionados con la identidad se pueden dividir entre dos clasificaciones. Por un lado, los verticales, “que enfrentan a un grupo armado de oposición y a los cuerpos de seguridad de un Estado”. Por otro lado, están los horizontales,  que “son enfrentamientos comunitarios, alentados o no desde el Estado o desde determinados grupos armados, y pueden estar motivados por cuestiones ideológicas, identitarias o de recursos.” En segundo lugar, los relacionados con el poder se pueden dividir entre “luchas por el acceso al gobierno”o bien transiciones de muchas índoles, en materia de procesos de modernización, democratización o independencia.

Urgell también da énfasis a la noción de conflictos prolongados, de acuerdo a la terminología de Edward Azar. En los CSP (Conflictos Sociales Prolongados), las fuerzas insurgentes, las del estado o ambas son débiles, así como los acuerdos de paz a los que llegan. Además,  tienen un carácter predominante social. Se trata de lucha prolongada y a menudo violenta liberada por grupos comunitarios para satisfacer necesidades básicas tales como seguridad, reconocimiento, aceptación o participación política. Contienen cuestiones de identidad comunitaria, relacionada con la privación de necesidades humanas a la comunidad por parte del estado que ejerce violencia directa y/o estructural.

En este sentido, la región analizada cumple con muchos de los requisitos de los CSP, ya que son fruto de procesos históricos que tienen sus raíces en los procesos de descolonización y en el final de la II GM. El autor explica que “La longevidad de estos conflictos, que a veces han transcendido a varias generaciones, expresa y a la vez alimenta su complejidad y sus dificultades de resolución.” 

Otras de la características de los conflictos en la región asiática son los derivados de 1) la construcción de naciones sin estado, que con la pretensión de homogeneizar los países culturalmente, las minorías demandaron más derechos; 2) la politización de la etnicidad y la religión, en la que “las partes beligerantes han recurrido a la politización de la etnicidad y la religión para movilizar a sus respectivas bases sociales, de modo que conflictos que originalmente pivotaban sobre elementos de inequidad, desigualdades horizontales y narrativas de codicia y agravios; 3) los legados autoritarios, surgidos de las lógicas de la Guerra Fría; 4) La complejidad, atomización y faccionalismo, produciendo un complejo mapa de actores políticos cada vez más fragmentado; y 5) la injerencia del terrorismo, el cual ha aparecido con fuerza produciendo cruentos atentados.

Si seguimos caracterizando a los conflictos armados en Asia tenemos que tener en cuenta también las consideraciones de Reilly. Como explicaba en el capítulo 2.1, los conflictos armados de la posguerra fría son principalmente intraestatales. En la región asiática, los conflictos son de carácter interno y aparecen en base a temáticas como las comunidades, la lengua, la religión u otras de carácter más étnico. Reilly también hace referencia a la debilidad de las estructuras estatales para ser capaces de gestionar las tensiones regionales, religiosas y étnicas.

Además, los conflictos armados, en consonancia con los que se encuentran en fase de “transición”, los procesos de modernización y democratización afectan enormemente a los países de Asia, debido a los enormes procesos de cambio social, económico y político. En relación a las consideraciones de Reilly, los “cambios en las normas internacionales” respecto a los movimientos secesionistas y la creación de nuevos estados, han influenciado notablemente a los conflictos de la región.  Por último, resultan útiles algunas de las clasificaciones establecidas por el Informe Alerta 2016, las cuales diferencian la tipología del conflicto (interno, autogobierno, identidad, interno-internacionalizado, sistema, territorio y recursos), los actores participantes y la intensidad, que mide numéricamente (1, 2 o 3) la letalidad de los conflictos.

3. Los conflictos en Asia

Hasta el momento nos hemos dedicado a ofrecer una visión general -ciertamente abstracta- de los conflictos armados en el mundo y concretamente de la región asiática, por lo que en el siguiente capítulo se explicarán ligeramente la situación de los conflictos armados actuales. De acuerdo a los datos de la Base de Datos de Conflictos y Construcción de Paz de la Escola Cultura de Pau, existen en la actualidad conflictos armados en Afganistán (1), China (Turquestán Oriental) (2), Filipinas (NPA) (3), Filipinas (Mindanao-Abu Sayyaf) (4), India (Assam) (5), India (Jammu y Cachemira) (6), India (CPI-M) (7), Myanmar (8), Pakistán (Baluchistán) (9), Pakistán (10) Tailandia (sur) (11).

2

 4.Conclusiones

En líneas generales, los conflictos armados en esta región son, en primer lugar, olvidados, por su escasa repercusión internacional y por el hecho de que las potencias no tienen grandes intereses. En segundo lugar, es necesario hablar de la heterogeneidad cultural, política, histórica y económica de los diferentes países, de ahí la gran diversidad de distintos tipos de conflictividad existentes. Evidentemente comparten atributos, pero un rasgo característico es su disparidad.  También podemos remarcar el hecho de que muchos de estos países se encuentran en procesos de modernización y democratización que influyen directamente en sus conflictos. Por último, es destacable la poca internalización que tienen en comparación a los demás conflictos internacionales.

Si deseas bibliografía ponte en contacto conmigo.

El pensament polític de Kim Il Sung

Abril 2014

Un trabajo biográfico sobre el pensamiento político de Kim Il Sung, en catalán.

1. Vida

Kim Song Ju (15 d’abril de 1912 – 8 de juliol de 1994),qui més tard adoptaria el nom de Kim Il Sung, fou el polític i dirigent comunista més important de Corea del Nord, on va exercir de cap d’Estat des del 1948 -any de la proclamació de la República Popular de Corea del Nord- fins al 1994. És considerat el pare de la idea que vertebra el país, el juche.

Va néixer al poble de Mangyongdae (Pyongyang) procedent d’una família camperola pobre implicada en el moviment revolucionari del país. El seu pare el va portar a Xina des de ben petit, on va aprendre el idioma i va realitzar una part dels seus estudis. En 1923 va fer un llarg viatge de retorn a la seva ciutat natal on va viure fins el 1925, quan va haver d’escapar de nou a Xina fruit de l’imperialisme japonès; aquest fet va provocar un exili de 20 anys. Durant la seva joventut va estudiar a la província de Jilin, on varen despertar llurs passions revolucionàries amb fort caràcter marxista-leninista; amb només quinze anys va crear la UDI(Unió per Derrotar l’Imperialisme), un dels seus primers fronts per combatre la invasió japonesa.

Va proclamar el 25 d’abril de 1932 la fundació de la Guerrilla Popular antijaponesa (més tard reorganitzada en l’Exèrcit Popular de Corea), va dirigir la lluita armada antijaponesa i així va aconseguir la restauració del país el 15 d’agost de 1945; al setembre d’aquest mateix any va retornar a Corea. El 10 d’octubre de 1945 va estructurar el Comitè Central Organitzatiu del Partit Comunista de Corea del Nord i va declarar el naixement del partit al món. El 8 de febrer de 1946 va organitzar el Comitè Popular Provisional de Corea del Nord i va ser escollit President de la República. Mesos més tard va formar el Partit del Treball de Corea del Nord amb la fusió del Partit Comunista i el Partit Neodemocràtic. El 9 de setembre de 1948 va fundar la República Popular Democràtica de Corea i segons l’unànime voluntat del poble va ser investit com a Primer Ministre i Cap d’Estat.

Posteriorment, el 12 de juny de 1950 Corea del Nord va llançar un atac contra el sud amb la intenció d’alliberar-lo i unificar el territori en un únic Estat. Aquesta actitud bel·ligerant alertà als Estats Units -amb la suposició de que l’ordre venia del Kremlin- provocant la seva participació en el conflicte: aquest fet va degenerar en el primer enfrontament entre les principals potències vencedores de la II Guerra Mundial, els Estats Units d’Amèrica i la Unió Soviètica. Més tard va desembocar en una disputa per prendre les capitals de les dues corees (Pyongyang i Seul) per cada bàndol. Finalment la guerra va acabar els seus dies al 1953 amb la definitiva divisió del país en dues parts, Nord i Sud.

Durant la dècada dels cinquanta Kim Il Sung va desenvolupar una planificació quinquenal semblant a la portada a terme durant la post-guerra a la URSS, basada en el desenvolupament de la indústria pesada, el desenvolupament militar i la col·lectivització de l’agricultura. Va dirigir amb èxit el compliment de les tasques històriques de la industrialització de 1957 al 1970.

El 1962, tot i els esforços per mantenir una posició neutral en el conflicte xino-soviètic, Kim va decantar-se per criticar les actuacions maoístes de Xina. Va ser en aquest moment quan es va desenvolupar amb més profunditat la idea Juche-Independència política [chaju]; Autosuficiència econòmica [charip]; Autosuficiència en defensa [chawi]-, a partir d’aquí el país va submergir-se en un aïllament internacional profund.

Va ser escollit President de la República segons la nova Constitució Socialista de la RPDC aprovada en desembre de 1972 en la primera sessió de la V legislatura de l’Assemblea Popular Suprema. Kim Il Sung va defensar la reunificació del territori, d’aquesta manera va presentar durant la seva vida tres tractats: els tres principis de la Reunificació de la Pàtria el maig del 1972, el projecte de fundació de la República Confederal Democràtica de Corea a l’octubre del 1980 i el Programa de Deu Punts de la Gran Unitat Pannacional per la Reunificació de la Pàtria a l’abril de 1993.

El 1980 el Congrés Nacional va aprovar que el successor del president seria el seu fill Kim Jong Il. Finalment, a principis dels 90s -a causa de la caiguda del bloc soviètic- el país es va veure submís en una gran crisi que desemboca en un aïllament exterior quasi total. El 8 de juny de 1994 Kim Il Sung va morir a Pyongyang al seu despatx d’un atac sobtat de cor. Durant la seva vida va concedir audiència a més de 70.000 hostes estrangers, entre d’altres, els caps d’Estat i de govern i dirigents de diferents partits; va realitzar visites oficials i no oficials en més de 54 ocasions a més de 87 països.

2. Obra

Kim Il Sung dedicà la major part de la seva vida al lideratge i al govern de la República Popular Democràtica de Corea, però durant tot aquest període i també durant els anys anteriors a l’arribada del poder dels comunistes en aquest país elaborà nombroses obres de caire polític. La literatura dels seus inicis està clarament influenciada per l’ocupació japonesa i tota la resistència coreana que es produí en aquell context. A Amb motiu de la fundació de la guerrilla popular antijaponesa (1932) Kim fa un anàlisi de l’ocupació per part dels japonesos i aporta estratègies favorables per a la victòria, com l’aposta per la formació d’un front unificat entre guerrilles antijaponeses (aparentment no polititzades) amb la Guerrilla Popular i els comunistes. Segons el seu anàlisi la unitat de les forces coreanes és la única garantia per poder derrotar l’ocupació japonesa.

Més tard veiem com la Guerra de Corea determina també les seves obres. Durant els anys 50 i en ple enfrontament amb els americans, Kim Il Sung  fa crides propagandístiques cap al poble coreà per resistir la invasió. En aquests escrits explica els orígens de la guerra i demana esforços a la masses coreanes, a les diferents organitzacions i partits per tal de guanyar la guerra i sobreposar-se a les adversitats. Veiem com fa especial èmfasi a la lluita que han de desenvolupar les guerrilles del sud per acabar amb el govern titella dels EUA,  el qual, segons la seva opinió, hagués sigut derrotat amb facilitat i rapidesa sense l’ajuda nord-americana (Totes les forces per la victòria en la guerra, 1953), (Rebutgem resoludament la invasió armada dels imperialistes ianquis, 1950). Aquests dos llibres són força curts ja que recullen bàsicament discursos del líder en diversos moments, on s’adreça al poble coreà per enaltir el seu esperit de combat i crida a la seva mobilització i acció contra l’exèrcit invasor. El seu objectiu principal es augmentar la moral i els ànims dels combatents.

No obstant, la gran majoria de les seves obres tracten sobre la reunificació de la pàtria coreana (la Gran Unitat Nacional segons les seva terminologia), és a dir sobre la unificació del Nord i el Sud del país, que segons Kim és meta indispensable pel desenvolupament, l’autodeterminació i la independència de tots els coreans. Podem trobar nombroses obres que tracten aquest afer on s’elaboren propostes per avançar cap a la confluència dels dos països i es fa pal·lès la gran importància que tenia pel líder nord-coreà aconseguir que els dos països tornessin a unificar-se. Aquestes propostes són en diverses ocasions reculls escrits de conferències i comissions portades a terme pel govern nord-coreà amb negociacions amb el seu homòleg del sud (negociacions que mai van arribar a bon port).

Kim Il Sung i el govern de la RPDC estableixen un punt de partida -que es basa en tres requisits- perquè és pugui donar aquest procés, que són: La reunificació de la pàtria de manera independent sense dependre de forces estrangeres ni la seva intervenció, la promoció de la gran unitat nacional per sobre de les diferències d’ideologia i de règim, i per últim la reunificació per la via pacífica, sense recórrer a les forces armades(Sobre els tres principis de la reunificació de la pàtria, 1972). Inclús arriba a idear formules més agosarades com la proposta per la formació de la República Confederada Democràtica de Koryo: un govern confederat entre les dues corees però amb relativa independència de cada una, on tant el nord com el sud conservarien el seu propi règim polític i econòmic. Una confederació neutral a la política de blocs i on teòricament els dos països haurien de fer progressius esforços per avançar cap a posicions comunes (Informe sobre les tasques del comitè central, presentat davant el VI congrés del partit del treball de corea, 1980), (Aproximem la reunificació de la pàtria amb les forces mancomunades de tota la nació, 1990).

Obviament també veiem parcialment desenvolupada la famosa idea Jucheen alguna de les seves obres. Tot i que fou el seu fill Kim Jong Il qui formulà amb més profunditat aquest concepte polític (sobretot en la seva vessant més filosòfica), Kim Il Sung en fa les primeres referències i és realment el pare d’aquesta teoria política. Un dels objectius principals del seu govern era poder abastir materialment d’una manera satifactòria al poble coreà amb la idea Juchematerialitzant-la en totes les esferes de l’activitat de l’Estat.

La idea que més remarca en la literatura sobre el Jucheés la del Zazusong, que segons Kim Il Sung és la primordial forma de vida de l’estat sobirà i independent. El Zazusonges materialitza en una línia revolucionària basada en la sobirania, la independència i l’autodefensa de la nació coreana. Segons el líder nord-coreà només amb aquests tres principis es pot mantenir un país digne, salvaguardant la independència nacional i trucant la intervenció estrangera i el neocolonialisme. Podem afirmar doncs que readapta experiències revolucionàries d’altres països segons els interessos i el context de la revolució coreana, remarcant sempre la importància de la no ingerència exterior. (Accelerem la construcció socialista enarborant la bandera de la idea juche, 1978).

A la vegada, -i a banda de la idea Juche– també descriu la necessitat d’impulsar 3 revolucions per consolidar l’Estat de classe obrera coreana i completar així les dues revolucions ja assolides: la democràtica i la socialista. Aquestes 3 revolucions són la ideològica (basada en la intel·lectualització de la societat), la tècnica (desenvolupar i millorar les forces productives) i la cultural (transformar tots els membres de la societat en homes comunistes). Segons Kim Il Sung aquestes premisses són fonamentals perquè Corea i les antigues colònies puguin construir el seu propi desenvolupament i fer front a l’endarreriment que pateixen, aspirant cada una al seu Zazusong. No obstant, a més de propugnar el desenvolupament econòmic i social dels països del Tercer Món, també remarca la importància de defensar-se de l’imperialisme. Defensa que només es podrà dur a terme si els països emergents lluiten units contra l’imperialisme i les altres formes de dominació.

També trobem altres temàtiques en les seves obres com aproximacions a l’educació socialista, on manifesta la necessitat d’instruir a homes com sers socials, independents i creadors. A la vegada també remarca la importància de formar als homes com a quadres revolucionaris, amb consciència revolucionària i esperit partidista. Tot això, fonamentat amb la idea Juche que ha de ser la sòlida guia que orienti a tota la societat en l’educació comunista. És interessant que Kim Il Sung en aquests escrits també creu necessari que impartir ensenyament sobre ciències i la tècnica d’altres països es fagi d’acord amb les condicions i la realitat concreta del país nord-coreà des d’una posició jucheana. (Tesi sobre l’educació socialista, 1977).

També té alguns escrits sobre poder popular, on es defineixen les classes populars com a subjectes principals de la història i el desenvolupament de la humanitat. Aquest poder popular manifesta els interessos de les masses que tenen el domini estatal i exerceixen el poder a través dels òrgans del poder popular. Aquest concepte es desenvolupa en una dictadura envers els enemics de la pàtria, que són la burgesia i els imperialistes, i no concedir-lis cap mena de llibertat ni de dret, ja que volen acabar amb el sistema polític nord-coreà (Consolidem el poder popular, 1977).

Per últim, pot ser sorprenent parlar d’una obra de Kim Il Sung la qual té un caràcter principalment antibel·licista i inclús pacifista. L’obra esmentada (Evitar la guerra i preservar la pau és la imminent tasca de la humanitat,1986) comença amb un anàlisi històric dels conflictes que ha viscut la península de Corea impulsats per la triada formada pel Japó, els EUA i el Govern titella de Corea del Sud. El líder nord-coreà considera a la peninsula coreana com un focus internacional de conflicte, per això recalca la idea d’intentar garantitzar la pau a la regió per tal de garantitzar-la a tot el món; ja que existeix la possibilitat de que si esclata una guerra al país es pugui extendre per tot el planeta. Segons Kim el perill de que es propiciï una nova guerra mundial és creat pels EUA amb la seva constant creació d’armament nuclear. Per això demana un front comú internacional en contra de l’augment de la producció de l’armament i la creació zones desnuclearitzades a tot el món.

3. Principals aportacions

El pensament polític de Kim Il Sung ampara de manera conjunta els grans principis delnacionalisme i del marxisme. La seva aportació -el juche– ha adquirit durant la seva consolidació un caràcter més filosòfic i ha patit múltiples aportaciones gràcies, en part, al descendent del nostre pensador -Kim Jong Il-, que desenvolupa definitivament la idea juche.

El juche és el sistema político-filòsofic formulat pel Kim Il Sung que organitza la vida de Corea del Nord des dels seus inicis fins l’actualitat i, per tant, esdevé la principal i més rellevant aportació de la qual dota al pensament polític. D’aquesta manera, la doctrina acull fonaments del nacionalisme com la identitat nacional, l’exaltació i la lleialtat a la comunitat i el patriotisme, entre d’altres. Per altra banda, el juche incorpora elements del marxisme com l’existència d’un moviment revolucionari, l’internacionalisme, la igualtat i la lluita de classes.

La idea juchees desenvolupa sobre la base de que l’home és l’amo del seu propi destí i té la força sobirana per forjar-lo, és a dir, les masses populars són les propietàries de la revolució i de la construcció de la nova societat socialista. Una ideologia pròpia, amb una forta vessant militarista, basada en les doctrines del marxisme-leninisme més ortodox de tendència estalinista aplicades a la situació i la realitat objectiva del país; tal i com va deixar escrit Kim Il Sung, “allò important a la feina és captar la veritat revolucionària, la veritat marxista-leninista i aplicar correctament les circumstàncies reals del nostre país. No pot existir cap principi fix que ens obligui a seguir punt per punt la manera soviètica […] però no és hora que forgem un mètode propi?”

3.1 Qualitats humanes segons el juche

Les característiques essencials de l’home segons el juche son tres: l’independència -anomenada zazusong– l’esperit creador i la consciència. Aquestes es tracten com atributs peculiars dels homes, aliens a qualsevol entitat material i es troben estretament correlacionades.

Primer de tot tenim l’independència; significa que l’home és l’amo de la seva vida i del seu propi destí; l’ésser humà es capaç de transformar el seu entorn per cobrir les seves necessitats. L’independència també considera que l’home és un ens social, amant de la vida socio-política. En segon lloc trobem l’esperit creador, una facultat pròpia del ser social que permet a l’home transformar la naturalesa i la societat. En últim terme tenim la consciència, es tracta de l’atribut del ser social que determina totes les activitats de l’ésser humà. L’home conscient es capaç de controlar, conèixer, transformar i desenvolupar el món, amb les seves pràctiques socials.

3.2 El zazusong

L’autosuficiència del país es tracta d’una de les bases del pensament juche, per tantla independència és necessària i indispensable per contribuir a la construcció d’un estat sobirà sense inferències externes, que són causa de l’explotació dels recursos de la nació, i d’aquesta forma materialitzar les aspiracions projectades. La indepèndencia assoleix un valor esencial en les formes de relació del país, així queda desenvolupat dins les teories sobre el Zazusong; aquestes destaquen nivells diferenciats dins del terme: independència sociopolítica, independència econòmica i autodefensa.

El primer nivell va vinculat a la pràctica d’aplicar el mètode creador, fonamentat en la idea de sostenir-se en les masses populars i en el treball conforme la realitat, que permet elevar al màxim el paper de les masses populars, promoure altament l’esperit revolucionari i l’activitat creadora d’elles i accelerar a un ritme vertiginós la revolució i la construcció. Tot això és possible gràcies a la capacitat creadora inexaurible de les masses populars que ha d’adaptar-se a la constant realitat canviant i les condicions concretes del país. Ja dins del segon nivell, només aconseguint l’autosuficiència econòmica és possible consolidar la independència del país i portar a terme una existència independent, assegurar plenament el Jucheen la ideologia, la independència en la política i l’autodefensa dels interessos nacionals, així com crear una rica vida material i cultural per la població que consolidi una economia nacional forta. Entrant en el tercer nivell -l’autodefensa- trobem que es desenvolupada per mitjà d’una teoria incorporada en el Zazusong, el Songun. Aquest consisteix en la priorització dels afers militars i l’expansió del recolçament de l’exèrcit popular per la defensa de les masses populars. La política del Songun neix de les pròpies condicions històriques del país: enfront el saqueig i l’agressió de l’imperialisme japonès, Kim Il Sung va desenvolupar aquesta política militar antiimperalista per l’alliberament nacional de Corea i va arribar a la conclusió de que la victòria contra els japonesos estava en la via armada; en paraules de Kim Il Sung: “Armes contra armes i a la violència contrarevolucionària amb la violència revolucionària”. Per tant, per mitjà de les armes el país podrà ser sobirà i mantenir la seva independència, així com protegir-se de les ingerències externes. Un cop finalitzat l’alliberament nacional, la política del Songun tractarà de reforçar la capacitat militar del país i la construcció d’un exèrcit popular fort.


3.3 Aportació al marxisme

El pensament juche té les seves arrels dins el marxisme-leninisme; propugna per la revolució proletària mijtançant un partit de avantguarda que sigui capaç de conduïr a les masses populars a la victòria i la construcció de la nova societat socialista. Però, la revolució nordcoreana parteix d’unes altres premisses, ja que es trobava captiva de l’imperalisme japonès. Per això, a diferència de la revolució russa, Kim Il Sung en primera instància va constituir l’exèrcit per l’alliberament de la pàtria i, una vegada realitzada la victòria contra el japonesos, es van crear el partit comunista i, posteriorment, l’estat socialista.

També, el seu pensament polític es sostenta en el materialisme històric, donat que interpreta la realitat com una lluita de classes en els diferents modes de producció; i en el materialisme diàlectic, dotant-li d’un caràcter filòsofic al marxisme. Una de les bases de l’estat nordocoreà comandat per Kim Il Sung era que la propietat dels mitjans de producció era estatal i no privada, amb la finalitat d’aconseguir una societat sense classes, tal i com propugna els principis del comunisme científic.

El pensament juche sovint es tractat com una desviació del marxisme-leninisme respecte la seva filosofía, titllat moltes vegades d’idealista i metafísic. De totes maneres, els escrits dels pensadors del juche afirmen el contrari, basant-se en les premises de la dialèctica materialista. A l’hora d’interpretar el món, el jucheconsidera que l’home es capaç de dominar-lo i no el tracta com una substància misteriosa, com considera l’idealisme. També, es nega que el juche tingui un caràcter metafísic, ja que considera al món com una realitat en constant canvi, i no quelcom invariable que l’home no pot canviar. De totes maneres, el pensament juche -en la seva vessant filosòfica- s’eregeix com la ideologia suprema i original amb uns principis diferenciats del marxisme clàssic, capaços de comprende-ho tot i no relativitzar sobre l’existència de l’home i la relació d’aquest amb el seu entorn.

El fet que la religiositat i el marxisme convisquin dins un mateix pensament és altament contradictori en el sí de la teoria marxista, ja que aquesta predica amb la desaparició de les religions, considerades com l’opi del poble. Malgrat això, el juche va ser capaç d’unir ambdós, dontant-se d’un element distintiu respecte d’altres sistemes socialistes. A diferència d’aquests -on molts dels estats eren ateus (com per exemple URSS i Xina)-, existeix i s’assegura la llibertat i tolerància religiosa al país; la podem trobar amparada dins la Constitució (Article 68: El ciutadà té llibertat de creença religiosa. Aquest dret és assegurat amb el permís de construir edificis i celebrar cerimònies amb fins religiosos. No es pot aprofitar la religió per introduir forces estrangeres o pertorbar l’ordre estatal i social). La tolerància religiosa en un país que segueix un dogma socialista ha provocat l’adaptació d’aquestes a la vida de l’Estat; entre aquestes religions podem trobar el budisme, el xondoisme, el cristianisme, el taoísme i el confucionisme.

3.4 Aportació al nacionalisme

La conservació de la cultura tradicional coreana és una de les prioritats de l’estat. Al contrari que altres nacionalismes de caràcter marxista, Kim Il Sung considera que l’amor a la pàtria i la defensa de la nació són qualitats indispensables de la cultura política del país. La nació coreana, la seva independència (Zazusong) i la seva sobirania tenen una gran importància en les seves premisses polítiques. En aquest sentit podem afirmar que el nacionalisme coreà defensat per Kim és similar al nacionalisme del països del tercer món i als seus procesos d’alliberament nacional. Això es deu clarament al context històric d’ocupació continuada que ha viscut el país durant segles, el procés revolucionari impulsat per Kim Il Sung volia alliberar de forma definitiva la nació del jou estranger.

Les aportacions més interessants en aquest sentit són els requisits que disposa per aconseguir i preservar aquesta independència que són: la independència econòmica, és a dir l’autarquia, i el reforçament de les polítiques d’autodefensa (Songun). Per una banda, no haver de dependre econòmicament ni materialment de cap potència exterior, desenvolupant un sistema d’autosuficiència; i per l’altre crear un sistema de defensa que no permeti cap més ocupació o agressió estrangera.

Altres aportacions importants remeten a la reunificació dels dos països que conformen la península de Corea. La Gran Unitat Nacional defensada per Kim és un peça central del seu nacionalisme, que considera com una única nació aquell territori que històricament ha estat unit. Aquesta reunificació supera les ideològies i el règim econòmic i social de cada un d’aquests països.

 Si deseas bibliografía ponte en contacto conmigo.

Las nuevas guerras

Enero 2015

Las nuevas guerras son completamente diferentes a las anteriores.

Según Crawford (2003), han existido cuatro tipos de guerra; la Clásica (1400-1647); la Premoderna (1648-1899); la Moderna(1900-1990); y la Postmoderna o nueva guerra (1990-actualidad).

Dichas tipologías incluyen unos objetivos, unos combatientes distintos, unas conductas de batallas específicas y una movilización humana y popular. Me centraré en el análisis de la guerra Postmoderna, mostrando sus características principales, su contexto histórico y las diferencias con las anteriores guerras.

La guerra Postmoderna es consecuencia del fin de la Guerra Fría y el vacío de poder que quedó detrás de ella. Nace en un contexto globalizado, en el cual los Estados son cada vez más débiles y menos determinantes.

Las guerras se privatizan y no corresponden únicamente a disputas entre estados. La propia globalización produce una revolución tecnológica en los asuntos militares y aparece la guerra en el ciberespacio (Internet). Las nuevas guerras se adaptan y adecuan al nuevo mundo globalizado.

Es importante remarcar una definición del acontecimiento principal y vertebrador de las guerras: el conflicto armado.

Es aquel conflicto en el cual dos partes, normalmente un Estado y un grupo, en un territorio concreto, ejercen la lucha armada y mueren más de 1000 personas al año.

¿Pero qué diferencia a las nuevas guerras de las guerras anteriores? La guerra era concebida como parte de la construcción del estado nación, mientras que hoy la guerra significa la desintegración o el colapso de los Estados.

La economía crecía con la producción armamentística como en el New Deal estadounidense y se encontraba centralizada, basada en un objetivo específico. En la actualidad, las nuevas guerras son sinónimos de parálisis en la economía y descentralización.

El número de actores ha variado considerablemente.

En las guerras Postmodernas el número de diferentes actores con influencia y implicación es elevado es muy elevado. Están involucrados estados, paramilitares, terroristas, criminales y hasta los propios ciudadanos.

 Las distinciones entre soldados y ciudadanos y público y privado son cada vez más difusas.

Las nuevas guerras no están sujetas a regulación y a unas normas específicas y la población tiende a ser desplazada y refugiada. Las guerras sufren una degeneración.

La relación de las guerras postmodernas y la globalización se demuestra también en la soberanía de los estados. La soberanía se ve afectada por la difusión de las fronteras y la interdepedencia.

El monopolio de la fuerza legítima se traslada a más actores. El Estado ya no es el único soberano.

Las nuevas guerras son hoy más mortíferas y sangrientas, afectan a un conjunto mayor de población y suponen la desintegración de los Estados.

Barcelona, ciudad rebelde y global

Abril 2015

El barcelonés común de los barrios populares, así como una gran parte de las habitantes de las ciudades y pueblos vecinos, han visto disminuir su nivel de vida desde el inicio de la crisis económica en 2008.

Es famoso el artículo publicado por El País en 2013, titulado Crece la Barcelona pobre, en el que se explica con la ayuda del siguiente mapa los cambios producidos en la renta de los habitantes barceloneses. La brecha social y la desigualdad entre clases, se hace más grande tras el estallido de la crisis y se acentúa con el paso de los años: los ricos son cada vez más ricos y los pobres cada vez más pobres.

jejeje

A todo esto Barcelona, y España, crecieron de manera disparatada desde la década del 2000, cuando comenzaron los buenos tiempos de la construcción que fue formando una burbuja inmobiliaria que desembocó en la crisis económica capitalista que nos mantiene en la miseria y que apenas hay grandes signos de recuperación.

No obstante, Barcelona comenzó, gracias al boom de la construcción -íntimamente ligado al sector del turismo- a albergar masivamente a turistas y ha creado en la ciudad un centro de negocios internacionales.

Barcelona se ha convertido en un centro de inversiones a nivel mundial. Hoy en día es la quinta ciudad más turística de Europa. Se ha establecido el turismo masivo como fuente de crecimiento económico.

De los 7,5 millones de turistas que visitaron Barcelona en 2014, el 80% fueron extranjeros. En el 2000 visitaban la ciudad 3,1 millones, prácticamente la mitad.  En la actualidad, más del 50% de los turistas son procedentes de Europa, frente a un 25% de otros países y un 20% del Estado español.

Barcelona también es una de las capitales mundiales en cuanto a celebración de reuniones internacionales, ocupando el cuarto lugar. Se celebran alrededor de 2000 reuniones, como por ejemplo el Mobile World Congress, el más importante en comunicación móvil, o el Salón del Automóvil.

Nos encontramos con que: 1) el sector de servicios ocupa casi el 90% de los trabajos de los barceloneses; 2) es una de las ciudades con más consulados del mundo con un total de 98; 3) hay una tasa de paro de 16,4%, inferior a la media española y catalana; 4) es la ciudad mediterránea líder en destinación de pasajeros de cruceros, con un total de 2,6 millones; 5) es la 9º ciudad del mundo en cuanto a reputación global según el Reputation Institute.

Las ciudades se han convertido -más que nunca- en los grandes centros económicos del mundo. El término ciudad global, acuñado por la socióloga neerlandesa Saskia Sassen, hace referencia a aquellas ciudades plenamente globalizadas y urbanizadas que comparten unas determinadas características, enmarcadas en 5 variables que la consultora mundial A.T Kearney estipula que son: 1) el compromiso político, 2) la experiencia cultural, 3) el intercambio de información, 4) el capital humano y 5) la actividad de los negocios.

La ciudad se encuentra en la actualidad en el puesto 24, con un total de 26.7 puntos según los indicadores de A.T Kearney. Por tanto, Barcelona es una ciudad importante a escala mundial. 

ese


Pese a todo esto, 

¿Cuál debe ser el “modelo Barcelona”?

¿Un modelo basado en el turismo masivo y la degradación del medioambiente?

¿Un modelo en el cuál se margina a la clases populares cada vez más?

¿Un modelo de turismo de sex, drugs and alcohol?

¿Un modelo en el cuál la brecha social es cada vez más grande?

¿Un modelo basado en la desmantelación de los Centros Sociales?

¿Un modelo basado en la gentrificación?

¿Un modelo con una fuerte dependencia externa?

¿Un modelo no diversificado?

La gentrificación según Wikipedia es un proceso de transformación urbana en el que la población original de un sector o barrio deteriorado y con pauperismo es progresivamente desplazada por otra de un mayor nivel adquisitivo a la vez que se renueva. Barcelona no está exenta de la gentrificación; el caso del Raval es explicativo.

Dicho barrio, que forma parte del casco antiguo barcelonés, se ha convertido en un lugar de emprendedores para las clases medias creativas, fenómeno que ha provocado una subida de precios al alza en la zona y a obligado a la población autóctona a irse. En el Raval encontramos por una parte esta clase media creativa, y por otro lado a una creciente inmigración, principalmente asiática (50% del total) que vive en unas condiciones de vida muy bajas. 

¿Regeneración urbana o regeneración neoliberal? ¿Donde queda el barcelonés de toda la vida que no puede pagar el alquiler?

Los vecinos de la Barceloneta están hartos del “modelo Barcelona”. Lo han vivido en primera persona. Se ha establecido una lucha vecinal contra el turismo masivo que ensucia, no deja dormir y se aposenta en pisos turísticos irregulares. Los vecinos proponen un decrecimiento económico, un cambio en el “modelo Barcelona” del turismo. Un turismo sostenible y respetuoso con los ciudadanos.

Otro ejemplo es Torre Baró, posiblemente el barrio más marginado de Barcelona. Situado en la periferia de Barcelona, dentro del distrito más pobre (Nou Barris), sus vecinos sienten un olvido por parte del ayuntamiento. Apenas tienen servicios públicos y viven una realidad completamente distinta.

Las ciudades, sin embargo, responden con rebeldía.

El influyente geógrafo marxista David Harvey considera a las ciudades como objetos de reflexión utópica y revolucionaria. En el libro Ciudades rebeldes: del derecho de la ciudad a la revolución urbana, Harvey plantea el dilema de las ciudades, en el que explica que además de ser históricamente subversivas son también grandes centros de acumulación capitalistas.

Para ello, el autor plantea las siguientes preguntas ¿A quién corresponde el control de la urbe, a los financieros y promotores inmobiliarios, o al pueblo? ¿Cómo podemos convertir a las ciudades en urbes socialmente más justas y ecológicamente más sanas?

Barcelona ha sido históricamente una ciudad revolucionaria. Un ejemplo lo tenemos ochenta años atrás, en el 1936, cuando la ciudad condal estaba dominada por la autogestión y el comunitarismo, como explica Orwell en Homenatge a Catalunya.

Por un lado existe una red asociativa importante, desde asociaciones de vecinos y asambleas hasta los centros sociales ocupados. Por otro lado, Barcelona es una ciudad con una gran acumulación capitalista basada en el turismo masivo y los negocios internacionales.

Barcelona se ha convertido en una ciudad excesivamente dependiente de la economía extranjera.

¿Qué pasará con el “modelo Barcelona”?

Lo principal sería aprovechar los recursos y la situación, y poner los intereses de la gente en primera fila.

Un modelo ecológico sostenible, evitando catástrofes como el Hotel Vela. Un modelo con tejido asociativo, que no cierre CSO’s. Un modelo más diversificado, que no dependa tanto del turismo. Un modelo que cree ocupación digna y no precaria. Un modelo donde todos los ciudadanos tengan los mismos derechos. Un modelo alejado de la estrategia neoliberal privatizadora que beneficia al gran capital. Un modelo donde no se margina a los pobres y a la periferia. Un modelo sin especulación urbanística.